Carcajadas en el Hangar con Edu Soto

Diego García y Juan Antonio Collantes

Monólogo, teatro, música e incluso danza, fueron los componentes que el pasado sábado 10 de noviembre despertaron las carcajadas del público que se acercó al Hangar a disfrutar de la sapiencia y la compañía del gran humorista Edu Soto.

El espectáculo no es tan rocambolesco como otros a los que el propio artista nos tiene acostumbrados, pero esta vez estaban él solo con el público, y no iba a dejar escapar esa oportunidad en absoluto.

El público también formaba parte de un espectáculo que, en su desarrollo, iba alcanzando distintos momentos de incertidumbre y misterio llevados a cabo por la improvisación, que desembocaban en risas a pierna suelta por parte de toda la sala.

Sin duda este nuevo espectáculo está atrayendo a las multitudes, y aquellas personas que pueden disfrutar de él, salen más que satisfechas por el gran hacer y el clima que el propio Edu sabe crear.


Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos y noticias relacionadas

Los hombres no son islas

«Los hombres no son islas» es el nuevo ensayo de Nuccio Ordine. En él, el profesor italiano refelxiona sobre la educación y la humanidad mediante fragmentos de grandes clásicos de la literatura universal.

El CAUBU reivindica un modelo justo de graduaciones

Una de las razones de la existencia de este medio es la de reivindicar las causas que creemos justas para los estudiantes y jóvenes de la ciudad. En este caso, el máximo órgano de representación estudiantil, CAUBU, reivindica a través de las palabras de Gemma Moradillo, un modelo justo de graduaciones después de los cambios efectuados por la Universidad de Burgos en verano. Os dejamos con la explicación que nos ofrecen:

Al compás de las pisadas contra el asfalto

Haruki Murakami es uno de los autores japones más conocidos del panorama literario. Mi padre fue quien me lo descubrió cuando yo era bastante pequeña, enseñándome su maravillosa 1Q84. A principios del año pasado descubrí que el autor tenía un libro llamado De qué hablo cuando hablo de escribir, que me maravilló y me enseñó a partes igual. Este año, imitando el mismo estilo para el título –aunque el libro lo escribió antes– he leído De qué hablo cuando hablo de correr. Y sí, es otra maravilla.

De viaje soñado a pesadilla

El sueño de Virginia era ir a Disneyland pero todo se vio truncado cuando, en el Aeropuerto de París, su silla eléctrica no apareció.