Angustia y elegancia a partes iguales

Hoy vengo a recomendaros Rebecca, un clásico del más que conocido y alabado Alfred Hitchcock, que yo no había visto hasta ahora. Hay remake, sí, pero por favor, no cometáis ese error. Al menos, dadle una oportunidad a la original primero.

Dirección: Alfred Hitchcock

Intérpretes: Joan Fontaine, Laurence Oliver, Judith Anderson.

Género: misterio.

Duración: 2 horas y 10 minutos

Donde ver: YouTube

Queridos millennials, generación z, me agrada deciros que vivimos en una época que cuenta con una calidad cinematográfica fantástica. A pesar de que las salas de cine han quedado reservadas para los más cinéfilos, las plataformas digitales no nos han abandonado y se encargan de cumplir con las expectativas. Aun así, hoy vengo a recomendaros Rebecca, un clásico del más que conocido y alabado Alfred Hitchcock, que yo no había visto hasta ahora. Hay remake, sí, pero por favor, no cometáis ese error. Al menos, dadle una oportunidad a la original primero.

La banda sonora ya nos envuelve en un mundo mágico desde los títulos de crédito del comienzo del film. Sucede algo inquietante. Una premisa de lo que está por venir en las siguientes 2 horas y 10 minutos. La historia, adaptación de la novela de Daphne de Maurice, sigue a la joven dama de compañía de la señora Van Hopper (Joan Fontaine) y al millonario Maximilian de Winter (Laurence Oliver). Ambos se conocen en Montecarlo. Él, lleno de pena y aún de luto por la muerte de su mujer, Rebecca, un año atrás. Ella, pobre y atada a la vida de criada, encuentra en Max al hombre de sus sueños.

Con diálogos rápidos y planos que se encuentran entre ellos a través de fundidos a negro suaves y provocativos, nos vemos inmersos en una historia de amor intensa que desemboca en lo que es el grueso de la historia. Juntos se van a vivir a Manderley, la mansión donde Max vivía con la difunta señora de Winter. Allí, nuestra protagonista encuentra una nueva familia, un marido que parece ocultar cada vez más secretos, y el peso de un fantasma imposible de esquivar.

 Confieso que yo, que soy una esclava de mi generación, tuve ciertos problemas con la primera parte de la película. A pesar de ello, y gracias a la magistral dirección de Hitchcock, la historia fue creciendo en mi interior hasta convertirse en algo grande y apasionante. Los primeros planos con los que juega el director, la iluminación en las escenas más dramáticas, los elementos naturales como parte de la narrativa, el peso de Rebecca y de la psicología de la protagonista, que comprendí como si se tratara de una amiga contándome sus problemas tomando un buen café.

Y, sobre todo, dándome un pequeño derecho a hacer un mini spoiler, el doble plot twist. Maravilloso.

Frases: “A veces es mejor irse fuera durante el mal tiempo”; “no se ponga nunca un vestido negro, ni un collar de perlas, ni tenga nunca 36 años”; “¿Verdad que no se puede estar cuerdo viviendo con el diablo?”

Lo mejor: Rebecca, sin duda. En mis notas cuando estaba viendo la película hay escrito un: grande Rebecca.

Cuando ver: Cuando sientas que necesitas una dosis de tensión y estés preparado para hacerte el cinéfilo con tus amigos.

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