Bailando con Embusteros

El viernes, 2 de septiembre, la Fábrica de Tornillos de Miranda de Ebro (Ebrovisión) se llenó y bailó con Embusteros, un grupo cordobés de indie pop-rock que no deja indiferente a nadie.

El viernes, 2 de septiembre, la Fábrica de Tornillos de Miranda de Ebro (Ebrovisión) se llenó y bailó con Embusteros, un grupo cordobés de indie pop-rock que no deja indiferente a nadie. Por la noche, mientras el escenario principal se preparaba para desvelar la siguiente sorpresa, tuve la oportunidad de charlar un rato con Jose Espín (vocalista principal y bajo) y Rafa Urbano (guitarra y coros) y conocer su historia.

¿Cómo se formó “Embusteros”?

Jose: Embusteros se formó en 2008. Somos amigos de toda la vida, Rafa, Germán y yo. Nos conocimos estudiando la carrera en Córdoba. Algunos ya venían de formación musical, otros no y nos conocimos, empezamos a tocar en un local de ensayo y empezamos a hacer nuestras canciones. Al fin y al cabo, es lo que nos gusta, escribir nuestros propios temas.

¿Os dedicáis exclusivamente a la música?

Jose: No, de hecho, seguimos teniendo cada uno nuestro trabajo, por suerte o por desgracia, entre la educación y la informática nos debatimos. A día de hoy no sabemos si es una suerte o una desgracia, porque es tan complicado esto…

Rafa: Yo soy profesor de música en secundaria así que sí, por una parte, sí me dedico exclusivamente a la música, aunque no íntegramente como artista.

¿Cuáles han sido vuestras mayores influencias musicales?

Rafa: Empecemos por Wager y terminemos por Ladilla Rusa, por poner un ejemplo más radical. El grupo más ecléctico que te puedas encontrar somos nosotros. Yo vengo de formación clásica, Jose es un compositor nato que ha escuchado mucha música pop y se conoce a todos los grupos a nivel nacional, Germán es un tío que conoce también mucha música clásica y le gusta el blues como a nadie…

Jose: Escuchamos mucha música indie tanto nacional y extranjero, pero sí que es verdad que luego cada uno lleva su influencia personal a cada canción. Y Rafa, que yo creo que, es el que más formación profesional tiene, es capaz de llevar su experiencia musical a las canciones. Y a lo mejor efectivamente en algunos fragmentos sonamos a Schubert, ¿quién sabe?

¿Componéis vosotros mismos las canciones?

Jose: Sí, aunque todo nace de una idea mía, luego siempre, como en una cadena de producción en una fábrica, pasa por un proceso, y después de mí siempre pasa por Rafa.

Rafa: Hay que pulir los fallos (dice entre risas).

Jose: Yo soy el neonato y luego tiene que pasar por el profesor. Y él dice por aquí o por allí.

Vuestro último disco “Babel” salió el año pasado, si os tuvieseis que quedar con una sola canción, ¿cuál sería?

Jose: Prohibido.

Rafa: El Baile.

Jose: Aunque desde fuera como canción que nos representaría como banda me quedaría con Prohibido, pero por gustos personales diría el Baile o Dos mil veintiuno.

Despistaos, Ainoa Buitrago, Shinova son algunos de los nombres que resuenan entre vuestras colaboraciones… ¿Con quién más os gustaría colaborar?

Rafa: Con Bunbury. Si es que a Bunbury me gustaría encontrármelo en cualquier sitio, incluso en el baño (se ríe)

Jose: Con Iván Ferreiro, que encima anda por aquí.

¿Qué es lo mejor que os ha dado el mundo de la música?

Jose: Amigos y experiencias. 

Rafa: Poder estar hoy aquí.

Jose: Hoy hemos estado debatiendo sobre eso, diciendo que no es la meta sino el camino que recorres. Creo que, en ese camino, nos llevamos amistades, relaciones personales y sobre todo experiencias, es decir, cosas que si no tuviésemos una banda no viviríamos.

¿Es vuestra primera en Ebrovisión?

Jose: Es nuestra primera vez en Ebrovisión, pero no es nuestra primera vez en Miranda, porque dos semanas antes de la pandemia, tocamos ya en la Fábrica de Tornillos con la gira de Pequeño Universo y nos pareció una sala increíble. Hoy ha sido muy guay, no nos esperábamos que hubiese tanta gente por el tema de que fuese sorpresa.  

Rafa: A ver, hemos tocado bolazos para 2 personas, pero siempre prefieres que haya mucha gente como hoy.

Jose: Hay que decir que hacemos el mismo bolo para 2 que para 2000, pero claramente preferimos que haya 2000.

¿Qué os ha parecido esta idea de cartel sorpresa? ¿habíais formado parte de algo así alguna vez?

Jose: Para mí, una maravilla, increíble.

Rafa: Yo de primeras lo veía como un riesgo, pero luego es cierto que ha sido un éxito.

Jose: A mí me ha molado la cosa de llegar a una sala y ver a ver quién viene. Pero más allá y barriendo para casa, es algo que me ha parecido una maravilla, quizás si no hubiese sido sorpresa no habría venido tanta gente esta mañana. Al fin y al cabo, es una manera de descubrir nuevos grupos.

Tengo que admitir que antes de escucharlos en la Fábrica de Tornillos de Miranda de Ebro, no los había oído nunca, pero su fuerza en el escenario, sus melodías pegadizas y su simpatía hacen que no quieras dejar de escuchar canciones como Prohibido y Dos mil veintiuno. A veces hay que salir un poco del mainstream para darse cuenta de las maravillas que se esconden más allá, y esta banda es uno de esos casos. Os dejo el enlace de su último disco, Babel (Sideral Music 2021), compuesto durante el confinamiento, y con unas letras que te embriagan y te hacen pensar, al mismo tiempo.

Muy feliz por la oportunidad que me brindó Ebrovisión de asistir a su 20º aniversario y a Embusteros por concederme esta entrevista y tratarme tan bien, ¡os espero al año que viene en el escenario principal para que siga el baile!

https://www.somosembusteros.es/

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos y noticias relacionadas

Conociendo a Mª Silvia Eguíluz González y su Mira Randa

Mª Silvia Eguíluz González, nacida en Miranda de Ebro pero residente en Logroño, viene a presentarnos su nueva novela, Mira Randa, cuya preventa comienza este viernes, 27 de enero.
¿Te atreves a descubrir un mundo de fantasía ubicado en nuestras tierras? ¡No te lo puedes perder!

Los hombres no son islas

«Los hombres no son islas» es el nuevo ensayo de Nuccio Ordine. En él, el profesor italiano refelxiona sobre la educación y la humanidad mediante fragmentos de grandes clásicos de la literatura universal.